Básicamente, este proyecto trata de la construcción de un auto ensamblado con componentes reciclados, que es impulsado por energía solar mediante una placa. Es realmente simple, pero puede ser el principio de muchos proyectos que utilicen energía solar.
Recordemos que la energía solar es aquella que se obtiene directamente de la radiación producida por el sol y gracias a los paneles solares o sistemas fotovoltaicos ésta es captada y transformada en energía eléctrica. Y como es una energía renovable, en grandes proporciones sería una muy buena solución a los problemas del cambio climático y de la energía nuclear.
Aquí veremos un sencillo experimento, jugando un poco con el campo magnético de este motor unipolar u homopolar. Se le llama así, debido a que su campo magnético no cambia de dirección. Lo único que necesitaremos es conseguir un imán cilíndrico chato, una pila y alambre de cobre.
Quizás no todos puedan realizar este experimento, pero el que tenga la oportunidad, realmente es muy impresionante.
La idea, como dice su título, es hacer levitación de imanes. En este caso se trata de un imán (el disco) y un superconductor (el rectangular oscuro) ayudados por el enfriamiento de nitrógeno líquido. Para el que no sepa, un superconductor es un material que no opone resistencia al flujo de corriente eléctrica por él. Esta propiedad de superconductividad aparece a temperaturas muy bajas.
Explicación:
Un campo magnético en movimiento genera Corrientes Parásitas, que se puede interpretar como una resistencia relativa a un movimiento. En la mayoría de los materiales, esta corriente rápidamente decae debido a la resistencia eléctrica. Sin embargo, en los superconductores, las Corrientes Parásitas no decaen, sino que tienden a mantener el campo magnético en un punto. A este fenómeno se le conoce como Efecto Meissner. O sea que al someter a un superconductor a temperaturas extremadamente bajas, se convierte en un material diamagnético perfecto, y repele al imán.
Este tipo de armas puede serte útil para practicar con algún blanco, como se muestra en el videotutorial, latas de gaseosa por ejemplo. Nunca utilizarlo contra alguien, ya que puedes ocasionarle algún daño.
Su construcción es claramente simple, sólo necesitas un tubo de cartón de los rollos de papel y un globo.
Construir este cohete sólo te llevará un par de segundos, ya que aparte de ser muy fácil de armar, sus materiales son de uso diario. Lo que necesitas es un fósforo de madera o cerilla, papel de aluminio, un alfiler y un clip.
Instrucciones:
Tomas un fósforo de madera, colocas un alfiler en él. Luego envuelves su cabeza con papel de aluminio, asegúrate que el alfiler esté apretado. Ahora quita el alfiler y haz una base para sostener el cohete con un clip. Listo ahora sólo enciéndelo.
Sé que muchos van a decir que es un desperdicio, y yo les voy a dar la razón, ya que a la cerveza hay que beberla no usarla para hacer estos tipos de experimentos. Pero el dato es bueno para tenerlo en cuenta, siempre puede surgir alguna emergencia, y cosas como estas te sacan del apuro.
Materiales
Una regadera
Una taza de sal de Epsom (sulfato de magnesio).
Un lata de cerveza (Yo compraría un paquete de seis, por si te tomas las otras cinco durante el proceso).